|
|
|
Confessar
Nuestras Pecados --Una Manera De Mantener Nuestra
Relación Con Dios Por
David Nelson |
|
|
|
Derechos
De Propiedad Literaria 2003 - Todas Derechas Reservadas Copias
y traducciónes estan autorizadas No
se puede vender sino por permiso del autor Para
mas información, concactame por favor Telefono
– 253.564.3261 Email – etsministries@yahoo.com |
|
Cuando aceptamos Jesucristo todo va bien. Tenemos todo lo que necesitamos como gozo,
etc. cuando tenemos comunión con Él.
Salmo 16.11 Me has dado a conocer la senda de la vida; me llenarás de
alegría en tu presencia, y de dicha eterna a tu derecha. Una vez que pecamos,
caemos de la relación perfecta con Dios.
No estamos perdios otra vez, solo que no tenemos una relación
buena. Es como un matrimonio. Si un esposo hace algo mal contra el otro,
todavía están casados, pero su relación no está bien. En este momento tenemos una decisión. ¿Qué haremos? Leamos 1 Juan 1.5-10. Este es el mensaje que hemos
oído de él y que les anunciamos: Dios es luz y en él no hay ninguna
oscuridad. Si afirmamos que tenemos comunión con él, pero vivimos en la
oscuridad, mentimos y no ponemos en práctica la verdad. Pero si vivimos en la
luz, así como él está en la luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre
de su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado. Si afirmamos que no tenemos
pecado, nos engañamos a nosotros mismos y no tenemos la verdad. Si confesamos
nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará
de toda maldad. Si afirmamos que no hemos pecado, lo hacemos pasar por
mentiroso y su palabra no habita en nosotros. Primera, cuando nos damos cuenta que hemos pecado, vayamos a
confesar el pecado a Dios y no esperemos.
Esperar puede ser peligroso.
Podemos caer mas lejos de Dios y tenemos mas probabilidad de pecar
mas. Segundo, andemos en la luz, es decir
abiertamente. Estamos delante de los
ojos de uno--Dios. 2 Crónicas 16.9 El Señor recorre con su mirada toda la
tierra, y está listo para ayudar a quienes le son fieles. Pero de ahora en
adelante tendrás guerras, pues actuaste como un necio.» Tendremos bien comunión con Dios. Si tratamos de ser escondidos o en
tinieblas, no tendremos buena relaciíon con Dios. A veces tratamos de andar en dos mundos, a medias con Dios, y
no es posible. Terced, seamos sensible. Sal. 139.23-24 Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a
prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por
el camino eterno. -- sea una buena oración para nosotros. Si tenemos paz, sabemos que estamos bien
delante Dios. Colosenses 3.15 Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo,
a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos. Dependamos
en Espíritu Santo a revelarnos nuestro pecado. No miremos a nosotros mismos,
porque podemos engañar a nosotros mismos. Jeremías 17.9-10 Nada hay tan
engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo? «Yo,
el Señor, sondeo el corazón y examino los pensamientos, para darle a cada uno
según sus acciones y según el fruto de sus obras.» Cuando Espíritu Santo nos
muestra que hemos pecado, como he dicho, confiesemos el pecado. Otra vez,
David tiene la oración perfecta: Sal. 51.10-11 Crea en mí, oh Dios, un
corazón limpio, y renueva la firmeza de mi espíritu. No me alejes de tu
presencia ni me quites tu santo Espíritu.
Tengamos cuidado con condenación.
Romanos 8.1 nos dice que no es de Dios, pero de Diablo. Por lo tanto,
ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús. Una
vez que hemos confesado el pecado, debemos de recibir el perdon de Dios y
olvidarlo. El punto final está sobre los beneficios de
confesar los pecados muy pronto. Lo
menos tiempo fuera de la presencia de Dios, lo mejor. Esto está muy claro. Lo mas cerca podemos estar de Dios, lo
mejor. Podemos recibir todo que el
tiene para nosotros y agradecemos a el, también. Hay otro beneficio.
Imagínemonos un niño cuyo madre prohibó a ensuciarse. El hab¡a duchado y puesto ropa nuevo. Para tentarle a jugar futbol en el barro
sería dificil. Pero, a contrario, si
el no hab¡a duchado n¡ puesto ropa nuevo, sino viejo, a tentarle sería mucho
mas facil. As¡ somos. Si hemos confesado todo, estamos
limpisimos con lino blanco, ya sea mas dificil a pecar y mas facil a vivir
victoriosamente. Pero una vez que
estamos sucios con pecado, es mas facil a pecar otra vez. Dibujé abajo algunas figuras a mostrarnos
diferente tipos de la vida cristiana.
|
|
La linea horizontal mas arriba=una relación perfecta
con Dios.
|
|
Este es una figura de un cristiano que no confiesa
su pecados. Si sigue, concluir con probglemas con demonios. |
|
La vida de un cristiano irregular, indisciplinado.
Confiesa los pecados semanalmente
antes o durante cultos. Simpre están alto
y bajo.
|
|
Esta figura representa el cristiano gozoso. Su vida tiene todas bendiciones. Aunque peca, cuando se da cuenta, confiesa
el pecado y renueva la relación con Dios.
|